Vive momentos especiales con raíces que se hunden en el pasado

Gifu es rico en siglos de historia y tradición. Grandes señores de la guerra han surgido y caído aquí, y sus destinos han dado forma al curso de la historia japonesa. La vida continúa, pero los paisajes urbanos tradicionales han sobrevivido en estos lugares, donde el pasado y el presente son inseparables. Por lo tanto, algunas técnicas tradicionales permanecen también.

Las artes y artesanías en Gifu han florecido durante siglos. La región ha creado cuchillas Seki, Mino washi (papel japonés), técnicas de carpintería de Hida, cerámica de Mino, teñido con índigo y otras artesanías que se han transmitido a través de generaciones de artesanos; no simplemente conservadas, sino que aún prosperan y suponen una parte integral de la comunidad local.

Lo mismo se aplica a otras artes tradicionales: por ejemplo, el teatro Ji-Kabuki, donde las compañías locales de aficionados representan su versión propia de Gifu de las obras de kabuki; y el método tradicional de pesca, que ha utilizado cormoranes durante 1.300 años para capturar pescado ayu. Conocido como ukai, este tipo de pesca con cormoranes de las ciudades de Seki y Gifu está protegido por la Agencia de la Casa Imperial. Ver a los pescadores de ukai navegando por el río Nagara por la noche a la luz de las antorchas es una experiencia icónica de Gifu, y uno de los muchos momentos especiales de Gifu con profundas raíces históricas.

Mino washi: 1.300 años de fabricación de papel

Mino Washi (Japanese Paper)

La fabricación de papel en Gifu está documentada desde los años 700 d.C., tiempo en el que la región era conocida como la provincia de Mino. Mil trescientos años después, el papel de Mino es considerado uno de los mejores en Japón y ha sido reconocido internacionalmente, recibiendo la distinción de la UNESCO de Patrimonio Cultural Inmaterial en 2014 junto con otras dos variedades de papel japonés.

Hecho en su forma más tradicional con mora kozo y el agua clara del río Nagara, hoy en día el papel de Mino tiene muchos usos. Como descubrirás si visitas las tiendas artesanales en el centro histórico de Mino o haciendo una parada en el Museo de Mino washi, la fuerza del papel y su belleza se han aplicado a todo tipo de productos, desde los pergaminos grabados hasta las puertas correderas, pasando por abanicos, estuches para tarjetas de visita, pantallas para lámparas e incluso ropa.

En el museo también puedes intentar hacer tu propio washi: es uno de los muchos talleres disponibles en el área. Convertir la pulpa de madera en papel washi, que también podrás llevarte a casa, es una experiencia divertida y práctica, que facilita la comprensión de la destreza necesaria en la fabricación del papel de Mino.

El arte de los carpinteros de Hida

Hida Woodcraft

Desde los años 700, la región de Hida en el norte de Gifu, tiene fama de trabajar con madera. Los carpinteros de Hida construyeron templos y santuarios tan hermosos que la antigua provincia de Hida estaba exenta de pagar impuestos a cambio de enviar grupos de carpinteros a la entonces capital, Nara. Allí ayudaron a crear algunas de las estructuras históricas más famosas que aún se conservan en Japón.

Transmitida por generaciones, hoy es posible reconocer la técnica de estos artesanos en las esculturas decoradas en las carrozas de muchos festivales de Gifu, o en los edificios tradicionales de madera de la antigua ciudad de Takayama. Lo podrás ver en la artesanía a la venta en el mercado matutino de Takayama Miyagawa y en las tiendas artesanales de la región. Los carpinteros de Hida han dejado una marca indeleble en Gifu y en su cultura.

Aunque los carpinteros de Hida están arraigados en la tradición, esto no significa que se hayan quedado atrapados en el pasado: trabajando con cipreses, cedros o hayas, aplican sus técnicas tradicionales a las obras contemporáneas. Hay líneas elegantes de muebles de estilo Hida, utensilios de cocina y mucho más. Además, todo se hace con la garantía de que los artesanos y los bosques continúen coexistiendo.

Mino: la forma de cerámica más extendida en Japón

Mino Ware

De todas las artesanías de renombre en Gifu, ninguna ha tenido tanto impacto en Japón como la cerámica.
Fundada hace más de 1.300 años, la cerámica de Mino ahora representa más del 50% de todas las cerámicas producidas en Japón.
La característica de estas cerámicas, producidas principalmente en las ciudades sudorientales de Tajimi, Toki, Mizunami y Kani, es que no están limitadas por parámetros concisos. Se pueden crear a mano a pequeña escala o producir en masa en fábricas, pero en todos los casos los artesanos de la región aplican sus técnicas consolidadas a una amplia gama de productos y estilos. Sin límites.

Por supuesto, hay algunos estilos distintivos de Mino. El acabado negro de Setoguro, los tonos rojizos claros de Shino y los tonos verdes de Oribe, que toma su nombre de Furuta Oribe, un samurai y maestro de la ceremonia del té del siglo XVI, son elementos distintivos tradicionales de la tradición cerámica de Mino. 
En uno de los muchos talleres del área sudeste de Gifu, podrás probar a crear tu propia versión de cerámica de Mino o detenerte en alguna fábrica para conocer los diferentes enfoques adoptados por los artesanos. Y, por supuesto, hay muchos lugares para comprar un producto de cerámica de Mino… o dos, si quieres.

Observa a los pescadores tradicionales con cormoranes ukai de Gifu

Traditional Ukai Cormorant Fishermen

Todas las noches, desde mediados de mayo hasta mediados de octubre, la misma historia se repite en el río Nagara. Ascuas y chispas brotan de las linternas encendidas que cuelgan de los barcos de pesca tallados a mano, dejando estelas naranjas en el agua. A manos de hábiles pescadores, los cormoranes atados se sumergen en las aguas del Nagara, en busca de ayu. Esta es la pesca ukai, una técnica que se ha transmitido en Gifu durante 1.300 años, gracias a los esfuerzos realizados por las generaciones locales para la conservación del río.

Cada barco está dirigido por un usho, el pescador que controla unos diez cormoranes a la vez con un sistema de cuerdas. Desde 1890, cada usho en Gifu ha sido contratado por la agencia de la Casa Imperial para preservar la tradición ukai.
Y cada usho, aunque solo pesca durante seis meses, tiene la responsabilidad durante todo el año de sus cormoranes: el entrenamiento, cuidado y afecto de unos 20.

Nueve barcos aún ejercen su oficio en Nagara, en las ciudades de Seki y Gifu, y cualquiera puede observarlos desde la orilla o desde un bote en el río. Pero, si no puedes ir durante la temporada de pesca, también hay un museo lleno de exhibiciones interactivas y multimedia, que recrean a los pescadores ukai.

Sekigahara: la batalla que dio forma a Japón

Sekigahara: The Battle that Shaped Japan

Si miras un mapa de Japón, puedes ver cómo la prefectura de Gifu prácticamente corta la isla principal en dos. Durante siglos, el área ahora llamada Gifu fue la clave estratégica para cualquier señor de la guerra que anhelara ejercer su influencia sobre la nación.

En un día de octubre de 1600, en la ciudad suroccidental de Gifu, Sekigahara, que era entonces la línea divisoria entre la cultura japonesa oriental y occidental, culminaron siglos de luchas sangrientas. Dos ejércitos se enfrentaron: las fuerzas orientales de Tokugawa Ieyasu y las fuerzas occidentales de Ishida Mitsunari. Aunque siendo superado en número, Tokugawa triunfó y su victoria unificó Japón, estableciendo el nuevo gobierno de Edo en 1603 e inaugurando un período de siglos de paz. Sekigahara, la mayor batalla jamás realizada en suelo japonés, forma parte de la World Battlefields Summit Joint Declaration (declaración conjunta de la cumbre de batallas mundiales) junto con Gettysburg en los Estados Unidos y Waterloo en Bélgica.

Hoy, las banderas ondean al viento en el penúltimo sitio de batalla de Sekigahara y en los campamentos de Tokugawa e Ishida. Hay una tranquilidad que hace difícil imaginar la brutalidad que se manifestó ese día, cuando más de 160.000 hombres lucharon. Para esto, una visita al nuevo monumento conmemorativo de Sekigahara (abierto desde julio de 2020), dará una idea del vasto alcance de esta batalla, con armaduras y armas de la época, exhibiciones de realidad virtual y hallazgos arqueológicos del campo de batalla.

La magia del Ji-Kabuki

Ji-Kabuki

No muchos actores reciben vítores de aliento cuando meten la pata con sus frases, ni dinero a sus pies en el escenario. Pero todo esto es una parte integral de la diversión cuando se trata del teatro Ji-Kabuki. Forma rural de kabuki, un arte formal y teatral designado por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, el Ji-Kabuki es informal, interactivo y divertido.
Interpretado tradicionalmente por plebeyos, el Ji-Kabuki no es tan popular en ningún otro lugar como en Gifu, donde hay más de 30 organizaciones de Ji-Kabuki, que mantienen viva esta forma de arte en nueve teatros históricos de la región.

Aunque todo el Ji-Kabuki pueda parecerle igual a un ojo inexperto: maquillaje facial elaborado, diálogos exagerados y una combinación de actores, narradores y músicos con trajes tradicionales, hay una gran variedad de actuaciones en el repertorio teatral. Existen los dramas sewamono “contemporáneos”, que describen la vida del período Edo (1603-1868), cuando comenzó la práctica del Ji-Kabuki; dramas históricos de jidaimono que cuentan historias de samuráis previas al período Edo, y espectáculos de danza buyo.

Se puede entender que una forma de arte ha existido durante mucho tiempo cuando se llama “contemporáneo” a algo ambientado en el siglo XVII. Pero lo que podría sorprenderte en un espectáculo de Ji-Kabuki es que todo es realizado por aficionados, por locales, por cualquiera.